martes, 13 de febrero de 2018

La Edad de la Ira: un libro "obligatorio" de lectura para Secundaria


No todos los libros de adolescentes tienen porqué tener argumentos simples y sin dobleces. Que se lo digan a Nando López, el escritor de esta pedazo de novela que os traigo hoy.

Hace unos meses, alguien me recomendaba a través de twitter la novela de Nando y él muy amablemente se puso en contacto conmigo para ofrecerme, no uno, sino tres de sus libros. 

Hoy os cuento un poco qué me ha parecido el primero de ellos: La edad de la Ira, Premio Nadal 2010.

EL AUTOR: 

Fernando López cuenta con un amplio número de libros escritos para el público joven a sus espaldas. No en vano estamos hablando de un profesor con experencia en Secundaria, Bachillerato y Universidad, que conoce muy de cerca las características de estas generaciones. Cuenta además en su extenso currículum con formación en Filología Hispánica y es también, profesor en el Máster de Escritura Dramática de la Universidad de Alcalá de Henares. Nando López lleva a sus espaldas novelas muy aplaudidas como "El reino de las tres lunas" o "Los nombres del fuego", entre otras. Pero su talento no se queda en la escritura. Ya que Nando se encuentra muy comprometido con el mundo del teatro, habiendo publicado más de 20 obras; especialmente la adaptación de esta novela en la que nos centramos hoy.

LA NOVELA: 

 "... es que la infnacia es una mierda, no te enteras de nada y luego, de repente, te salta todo a la cara, como si los quince te dieran una entrada gratis para el infierno. Toma, aquí la tienes: la puta realidad".

¿Qué nos vamos a encontrar en esta novela? "La edad de la ira" no es un libro juvenil al uso, tipo el Barco de Vapor. Sino que es una novela que va mucho más allá. Estamos ante una historia con un entramado y unos personajes fascinantes. 
La vida cotidiana de un instituto cambia de golpe y de un día para otro, cuando Marcos un alumno del centro, acaba con la vida de su padre utilizando una máquina de escribir y deja a uno de sus hermanos muy malherido. Se trata de un hecho aparentemente inesperado que nadie se explica. 

En toda la marabunta que se forma los días posteriores al suceso, aparece un periodista muy interesado en descubrir qué es lo que ha llevado a Marcos a realizar semejante tragedia. Así que tras conseguir permiso por parte de su editora y los correspondientes en el centro; comienza a entrevistar a miembros de toda la comunidad educativa, en un intento de reconstruir el puzzle de toda la historia. 

A lo largo de la novela conoceremos los distintos puntos de vista que tienen profesores, alumnos e incluso padres, de Marcos. Indagaremos sobre sus propias penurias personales. Conoceremos sus sentimientos con respecto a la situación, donde la culpa late fuertemente. Y es que ¿nadie lo supo ver venir? ¿Se hizo todo lo posible para que algo tan horrendo no pasara? 

EL VALOR DEL LIBRO:

La etapa adolescente no es fácil. Son muchos los despertares por los que los jóvenes pasan. Realidades que se van abriendo. Situaciones que pasaban desapercibidas y van comprendiendo. Experiencias nuevas de todos los tipos. Y una búsqueda de identidad personal que comienza a ser urgente.

En una etapa como esta, cualquier lectura no sirve. Primero porque no es fácil que se acerquen a los libros. Segundo porque necesitan historias que les resulten cercanas. Tercero porque requieren de lenguajes sencillos que les ayude a engancharse con la historia y personajes con los que identificarse.

Salpicado de frases épicas, con mucha pero que mucha miga, permite un análisis muy interesante con nuestros alumnos: Tenemos delante un libro que les va a invitar a las reflexiones de sus propias vivencias personales. Un libro que realiza también críticas a la configuración actual de nuestra sociedad, al sistema educativo, a las desigualdades sociales y de género y que resalta también, las identidades sexuales y el derecho a su respeto. Estamos hablando de una novela adolescente que tiene todos los puntos para realizar una completa visión de todo lo que les afecta a nuestros jóvenes en esa etapa. Una novela que no les oculta lo duro que pueden llegar a ser sus vidas, sino que les invita a reflexionar sobre ellas.

LA ADAPTACIÓN AL TEATRO:


"La edad de la ira" no necesita propuesta didáctica. Es una novela que se sustenta por sí sola. Recomendada para cursos, a partir de 3º de ESO, desde mi punto de vista una novela imprescindible para el Plan Lector de los centros de Secundaria. Y si me apuráis: obligatoria.

"Cuánto nos determina el tiempo que vivimos encerrados entre esos tabiques durante nuestra adolescencia. Si hacemos un esfuerzo, no resulta tan dificil recordar cómo nos marca cada uno de los otros límites de nuestro mundo, como si de un juego de realidad virtual se tratase".

¿Conociáis el libro? Me encantará leer vuestras experiencias si lo habéis trabajado o si se está utilizando en vuestros centros, cosa que no sería de extrañar.

Muchas gracias a Nando López por enviarme este libro que me ha tenido enganchada desde el principio y al que veo infinitas posibilidades de trabajo con mi alumnado. 







Orientadora educativa. 

Dirige la sección #LibrosParaOrientar en OrienTapas

sábado, 10 de febrero de 2018

¿Cómo hacer escuelas para todas la personas? Reflexionemos sobre orientación e inclusión

Dentro de unos días se celebrará en Málaga el #WorkshopOrienta (24 de febrero de 2018), un encuentro diferente en el que profesionales y familias trabajarán sobre los retos de la inclusión educativa. Además de recomendar el dossier previo elaborado por Nacho Calderón Almendros, queremos retroceder en esta entrada al punto de partida de este encuentro, al que dieron forma nuestra compañera, la orientadora María José G. Corell y el profesor Nacho Calderón a través de redes. Es este un buen ejemplo de cómo las redes nos pueden ayudar a cambiar muchas cosas en orientación y educación.

Desde la Comunidad OrienTapas, queremos recoger ideas que puedan ser útiles a quienes van a participar presencialmente en este encuentro de trabajo. Añade tus comentarios en esta entrada o en los siguientes temas que hemos abierto en redes (Twitter, Facebook o LinkedIn) antes del 18 de febrero. Convertiremos el resultado en una breve presentación. Puedes aportar sugerencias y propuestas que tengan que ver con cualquiera de los 9 objetivos del encuentro.

  • 1. Promover la construcción de redes de colaboración y activismo para la inclusión.
  • 2. Realizar una evaluación participativa de la situación de la inclusión escolar y de la orientación en particular, desde la experiencia
  • 3. Propiciar un lugar de expresión de deseos, preocupaciones, dudas y propuestas.
  • 4. Restablecer la necesaria confianza entre profesionales y familias, a través de personas comprometidas con la democratización de las escuelas.
  • 5. Reconocer y legitimar algunas concepciones y prácticas que, a pesar de no ser mayoritarias, conducen a la mejora educativa de las escuelas.
  • 6. Documentar experiencias vitales de personas con discapacidad en su trayectoria escolar y/o de sus familiares.
  • 7. Conocer y profundizar las concepciones educativas de profesionales escolares involucrados en el movimiento por los derechos de las personas con discapacidad.
  • 8. Elaborar materiales narrativos, audiovisuales y artísticos que favorezcan miradas más complejas y profundas acerca de la realidad humana, la desigualdad y las diferencias en el funcionamiento.
  • 9. Diseñar lineas estratégicas para promover el desarrollo real y efectivo de la escuela inclusiva


Fotografía: María José G. Corell

Hace unos días vi una noticia en TV en la que se comentaba que, debido al cambio climático, peligraba la supervivencia de unas plantas. Ante mi estupor, la solución que planteaban era manipularlas genéticamente para que pudieran sobrevivir en esas condiciones adversas. 
Las personas que ejercemos en los centros educativos lo que llaman la "orientación educativa", sobre todo los que pensamos que se necesita un cambio, estamos en una posición incómoda, trabajamos en condiciones adversas como esas plantas.
Tanto públicamente como en privado algunas orientadoras me han comentado su malestar.
Es complicada nuestra posición porque se espera de nosotras algo que no queremos hacer. No queremos hacer aquello que sabemos que no ayuda a quienes queremos ayudar sino que mantiene el sistema sin mella, sin cambios, intacto. Como en el caso de las plantas, podemos seguir manteniendo el sistema y "adaptarnos" cual manipulación genética para que las condiciones sigan intactas.
Sabemos que mientras se siga sin cambios se menoscaban los derechos de algunas personas, pero también se roba la felicidad de todas. Porque no avanzamos hacia una escuela más amable para todas.
El cambio, cualquier cambio produce dolor, siempre es angustioso avanzar hacia lo desconocido. En nuestro caso, ese desconocimiento, ese avanzar sin que haya camino, me hace sentir como mala profesional. En ocasiones no se qué y cómo hacer, ni por dónde avanzar. A veces digo que vamos construyendo el camino al tiempo que avanzamos por él. Como abrir una vía en escalada, con una dificultad añadida: no sé apenas escalar. 
No hay camino y es como andar por la selva con el machete quitando maleza para poder pasar. Supone salir de la zona de confort, de lo conocido y esperado de nosotras.
Las condiciones de trabajo tampoco ayudan, sin tiempo ni para pensar. Dice Skliar que cuando no hay tiempo juzgamos, y ¿qué más puede ser la evaluación psicopedagógica, sobre todo hecha en las condiciones que solemos hacerla, sino juzgar?, pero ¿a quién juzgamos?, al eslabón más débil: al niño o niña, para seguir sin cuestionar el sistema. Como con las plantas, no afrontamos la verdadera solución.
Se me ocurre que podemos unirnos. Reunirnos aunque sea virtualmente, crear un espacio donde compartir, donde nos demos cuenta de que no estamos solas. Donde busquemos juntas caminos que nos ayuden a avanzar.







María José G. Corell, orientadora
Texto publicado originalmente en Facebook, 9-1-2018






Más información e inscripción para el #WorkshopOrienta


Los astros se han alineado y María José G. Corell y yo mismo nos hemos decidido a hacer un encuentro próximamente en el que reflexionar juntos. Ella realizó un post (http://bit.ly/2DaIeXm) en el que exponía su malestar en el ejercicio de la orientación educativa, que sigue tan al margen de las necesidades de demasiados niños y niñas. Se evidenció que la frontera entre los profesionales y las familias se diluye cuando nos implicamos con propuestas éticas, ilusionantes y justas. Muchos familiares mostraron su deseo de asistir.
Por mi parte, y tras haber fracasado en el intento de obtener financiación para un proyecto de investigación que pretendía iniciar, pensé hacer algo más humilde, pero igualmente hermoso. Descubrir las narrativas emergentes que, desde las personas implicadas y comprometidas con la inclusión, pueden alimentar la necesidad de hacer las escuelas más inclusivas.
De modo que hacemos público nuestro interés por hacer ese encuentro de trabajo próximamente en la Universidad de Málaga. 








Texto publicado originalmente en Instagram, 13-1-2018

jueves, 8 de febrero de 2018

"Un orientador ante la Educación Inclusiva", por Raúl R. López Reyes

El sábado 24 de febrero se celebra en Málaga el "Workshop Orienta", un encuentro en el que se hablará sobre orientación e inclusión. De cara a ese día, queremos recuperar de la página de Facebook "Orientación educativa sistémica" este texto de Raúl R. López Reyes, psicólogo y administrador de la página, titulado originalmente "OTOÑO, INFIERNO, PRIMERA VEZ, CIELO… Y DE NUEVO OTOÑO, de un orientador ante la Educación Inclusiva" (14-1-2018). Es este un relato de un cambio, de un aprendizaje y desarrollo profesional hacia una orientación más inclusiva. Raúl ya inició el debate en Facebook, donde te animamos a realizar un comentario. Hemos aprovechado para compartirlo también en otras redes (Twitter y LinkedIn) para generar reflexión y debate: ¿Cuál es el papel de las orientadoras y orientadores ante la educación inclusiva?


Fotografía de Raúl R. López Reyes


OTOÑO, INFIERNO, PRIMERA VEZ, CIELO… Y DE NUEVO OTOÑO, de un orientador ante la Educación Inclusiva

Aunque no sepa tu camino, me permito compartir contigo mis vivencias, mi propio recorrido en forma de propuesta, por si también tú te encuentras en la situación profesional del “quiero hacerlo, pero no sé cómo”, y te pudiera servir.

OTOÑO E INFIERNO, LA DUREZA DEL NO
El Otoño es el momento del soltar, como los árboles dejan caer, y no pierden por ello, sus hojas. Es, ese momento de madurez para el dejar de hacer lo que ya no cumple ninguna función evolutiva, transformadora.

Negarme a hacer lo que no veo que tenga sentido ni utilidad hacer. Negarme a hacer lo que vaya en contra de mi conciencia. Negarme a hacer lo que produzca sufrimiento en el/la más débil (ver este texto de Alejandro Calleja) … Fue un PROCESO PAULATINO DE OBJECIÓN DE CONCIENCIA. Un no aprendido poco a poco en el límite de la supervivencia (2). Un no que supone la negación para la propia afirmación.

Conjuntamente con el NO, clamaba por brotar en mí el SÍ de la verdadera actuación, el hacer, ¿pero hacer qué?, si no sé qué hacer si dejo de hacer lo que venía haciendo (en realidad en mi “no hacer”). Y si ya tengo algo en mente, NO SE TRATA DEL IMPOSIBLE HACER LO QUE VENÍA HACIENDO Y ADEMÁS LO NUEVO. El tiempo es el que es, y es tiempo de vivir la coherencia necesaria.

EL "PASSAGE POR EL INFIERNO"
El cambio es inevitablemente un proceso disruptivo. Dejar de hacer lo que venías haciendo requiere de un “PASSAGE” POR EL “INFIERNO” de tus propias inercias y de no satisfacer las expectativas de los demás, no satisfacer sus deseos, lo que sabes que te avoca a la idea de que entonces dejarás de ser un buen profesional para el otro. El infierno es no querer soltar nuestro ego, nuestra imagen a la que nos asimos desesperados ante nuestro sentimiento de vacío.

“Passage” por el infierno real del no saber hacer, y el imaginario de creer no llegar a saberlo nunca. El infierno imaginario de contactar con los miedos a imaginarias terribles consecuencias negativas, de mi imaginaria ineptitud… Y mientras más me escondo y huyo de este fantasma, más me devora.

Recuerdo que un día me llegó una adolescente con miedo a un fantasma que la perseguía por el pasillo de su casa, yo le conté que lo que más miedo les daba a los fantasmas es que les pudieran ver sus ojos, y le invité a que probara a hacerlo con determinación un día que le ocurriera y estuviera su madre en casa… Me dijo que cuando se volvió para mirarlo, desapareció y ya no volvió a perseguirla.

MI FANTASMA ERA EL MIEDO A ENTRAR EN UN AULA, si yo era psicólogo y no maestro; yo no era pedagogo y ni siquiera psicopedagogo, ¿cómo iba yo a entrar en el aula, si no tenía formación docente. ¿Qué me habían enseñado a mí para que pudiera dar orientaciones docentes a docentes? Me limitaba a copiar y pegar lo que mejor encontraba, pero que nunca había vivenciado.

Creí que mi temor, mi creer no saber, era un fantasma propio, un fantasma real. Luego me confesaron que era el fantasma predominante en todo el colectivo, que una cosa eran las licenciaturas y otras la competencia profesional para la inclusión. Confieso que me costó mucho girarme hacia mi fantasma, salir de mi departamento para entrar en el aula y mirar a los ojos del alumnado y docentes. Pero entonces ellos no desaparecieron… Era yo el desaparecido que apareció, y el que empezó a verles tal y como en realidad eran.

EL "PASSAGE POR EL PURGATORIO"
No hay fórmulas mágicas que te hagan pasar de un posicionamiento a otro, de un sistema a otro, en un instante. Es infantil pensar que se puede pasar del infierno al cielo directamente sin, todos lo sabemos, PASAR POR EL “PURGATORIO”; un tiempo duro donde uno arrastra sus tripas por el suelo, un tiempo de auto-reflexión, del necesario des-aprendizaje para la nueva formación, y de reposicionamiento. Es un girarse para mirar a los ojos del fantasma, es abrir la mirada al interior.

Parte de este espacio de transición es pues la formación en propuestas o situaciones de aprendizaje inclusivas, y posteriormente, no quedarse ahí, en lo mental, en el sé, pero no depende de mí, y en el ordenar al otro que haga lo que yo no he hecho nunca, ya que eso no da ninguna seguridad al otro de que en realidad se pueda hacer. “Si no lo veo no lo creo” dirían y dirían bien… “No me cuentes milongas ni utopías, si dices que se puede hacer con treinta alumnas y alumnos diferentes al mismo tiempo en un mismo aula, quiero verlo”.

El “passage por el purgatorio”, es un “passage” de reflexión, pero también de aprendizaje a través de la acción, de tu propia acción (no la del otro). Si no hay acción no hay cambio.

PASAR A LA ACCIÓN ES LA TOMA DE CONTACTO CON LA TIERRA, con la realidad. Es una toma de contacto con las dificultades reales con las que se enfrenta el profesorado. Es un sentir lo que se siente en un aula así (el fantasma), cuando el aula es la tradicional, plena de cadenas que impiden el movimiento y la expresión, tales como el sonido y el silencio propios.

Esta inmersión en la tierra, en la dureza de sus conflictos y de tus propios conflictos, es lo que entiendo como la única vía de conocimiento real, y simbólicamente la que te permite el proceso transformador, para al salir de ella renovado. Surge entonces la nueva orientadora, el nuevo orientador, aquel que ahora sí sabe cómo cambiar, porque ha cambiado él.

Obviamente no es posible este tránsito desde la soledad. No se trata de quedarse sólo, sóla. Entiendo que nuestra función asesora, es fundamentalmente, no con el alumnado ni familias, sino para con el profesorado, y con y para tu colectivo (recomiendo ver este debate iniciado por María José G. Corell y seguir a Gerardo Echeíta y Nacho Calderón Almendros).

El necesario proceso formativo, lo entiendo como progresivo, múltiple, interdisciplinar y, peligrosamente continuo (ver: #RevoluciónInclusiva o Cambiar la educación para cambiar el mundo, de C. Naranjo) … Porque luego descubres que SE ESTÁ PREPARADO MUCHO ANTES DE LO QUE UNO CREE, aunque siempre hay compañeras y compañeros que, al igual que yo hice, se aferra al “aún no estoy preparado”, como la necesaria anestesia personal ante su no consciente dolor ante su aún no reconocida adicción a la “no acción”. La frontera, y el tiempo en el umbral, lo pone cada uno.

Tras la formación, mi vía de intervención para las transformaciones necesarias en el microsistema del aula, fue entrar en el aula para “hacer”, pero obviamente no solo, es un hacer conjuntamente con el profesorado que voluntariamente quiere hacer; y una vez hecho, evaluarlo con este profesorado, alumnado y familia, para cambiar lo que sea necesario mejorar.

Luego la clave ha sido para mí, mostrarlo conjuntamente, tutor/a y yo (porque es importante que lo oigan de un igual), mediante imágenes o vídeos, al resto del profesorado que lo quiera oír. Para ofrecerte a quien demande entonces, también probar contigo.

Decía al principio que no se trata de hacer esto y lo que antes venía haciendo, valoraciones psicopedagógicas, valoraciones, valoraciones… SI ES POSIBLE LA EDUCACIÓN INCLUSIVA, Y CON TU ACCIÓN CONJUNTA EN EL AULA ASÍ LO DEMUESTRAS, NO ES NECESARIO CLASIFICAR, no es necesario dictaminar otras modalidades segregadas de escolarización, porque las medidas inclusivas adoptadas, sí están dado respuestas adecuadas al alumnado, a todo el alumnado, lo que hace que no tenga sentido segregarle a otro entorno.

Otra cosa son, ya lo sabemos, el resto de apoyos y tratamientos médicos y especializados que pudieran complementariamente necesitar, actualmente por el momento a través de servicios externos a los centros educativos, y que son necesarios ser asumidos por la administración educativa en horario extraescolar. Estoy pensando en Fisioterapia, logopedia, educadores/as sociales y en la formación que las familias deseen y no la que deseamos nosotros (paternalmente, otra vez mirando de arriba abajo), que tengan… También las familias podrían decirnos a nosotros qué formación nos harían tener a nosotros/as. Estaría bien no solo oír a las familias, sino escucharles.

Fue la puesta en acción y desarrollo del MODELO DE ORIENTACIÓN SISTÉMICA PARA LA INCLUSIÓN EDUCATIVA, que se fue con-formando inicialmente con mis compañeras del Equipo, Teresa y Mª Ángeles, y luego en grupos profesionales "ad hoc" con Mercedes, Lola, Paca, Antonio, Basi, Maite, Alejandra, Alejandro y tantas y tantos otros… bajo el amparo del Equipo Técnico Provincial de Orientación Educativa y Profesional de Huelva.

MI PRIMERA VEZ Y EL CIELO
Recuerdo que mi primera entrada en el aula, fue tras haber hablado a un docente que me pedía que le valorara a un mínimo de tres alumnos y alumnas de su clase (ya que sabía que yo tenía que hacer muchas valoraciones en el Centro (?!), con posibles dificultades de aprendizaje, DIAs (confieso que para mí las DIAs no existen, sino dificultades de enseñanza para el docente, DIEs).

Le comenté que eso me llevaría muchas horas de observación en el aula, entrevistas con él como tutor y con sus familias, pasar pruebas estandarizadas y no estandarizadas, analizar, pensar, decidir y redactar los informes pertinentes, y repetir las entrevistas de devolución a él como tutor y a las familias… Todo ello para ofrecerle unas orientaciones que entendería como utópicas e imposible de desarrollar en un aula, ya que contaba con otros muchos más “casos” de diversidad. En conclusión, tiempo perdido que alimenta sentimientos de impotencia mutuas, pero que forman parte del teatro del, “hacemos como si estuviéramos haciendo lo que tenemos que hacer”, cosa que ya me negaba a hacer.

A cambio le ofrecí cambiar ese tiempo que me pedía emplear (unas 16 horas, que a mi criterio, venía yo mal-invirtiendo, perdiendo), sustituyéndolo por pasar con él una hora en su aula con su alumnado, durante 16 semanas… Fue el comienzo de un proceso de transformación primero para su aula y después en el Centro.

Accedemos entonces a un cielo real que supone la satisfacción del pasito a paso conseguido, donde ya no queman las infernales amenazantes llamas del “burn-out” profesional y personal; un cielo donde seguimos conviviendo con conflictos, porque no creo en un cielo donde ya no existan los conflictos, los conflictos son vida y no concibo un cielo muerto, pero sí creo en un cielo por el que vuelan las alas multicolor de las mariposas.

... Y DE NUEVO OTOÑO
Y de nuevo otoño, porque no hay lugar de llegada, sino caminos, y aunque lo olvidamos, en nuestra esencia, en nuestra mente y en nuestro cuerpo, estamos sujetos a los ciclos de la naturaleza. No dejamos de tener curiosidad, que es la necesidad de aprender aquello que creíamos saber y no sabemos, y por lo tanto de volveremos a enfrentar (nunca será fácil) a la necesidad de soltar y soltarnos confiados.

En nuestro papel (hoja), en el ciclo incesante de enseñanza-aprendizaje, en el que estamos todas y todos inmersos, nos dice tan bella y sencillamente José Mª Toro: “Las hojas no caen, se desprenden en un gesto supremo de generosidad y profundo de sabiduría: la hoja que no se aferra a la rama y se lanza al vacío del aire sabe del latido profundo de una vida que está siempre en movimiento y en actitud de renovación”.



Actualmente, psicólogo y psicoterapeuta.
Ha trabajado como orientador educativo.
Administrador de la página: Orientación educativa sistémica

martes, 6 de febrero de 2018

¿Estamos los profesionales de la orientación educativa suficientemente formados y al día?

Los profesionales de la orientación educativa necesitamos estar actualizados. Es una autoexigencia seguir formándonos y estar al día en la variedad de cuestiones que abarcan nuestras funciones. No siempre es fácil sacar tiempo para formarse y no siempre la formación que recibimos es específica o se transfiere después a la aplicación en nuestros centros.

Fuente de la imagen

¿Cuál ha sido tu experiencia en este tema? Puedes participar añadiendo un comentario en esta entrada, en este hilo de Twitter con la etiqueta #orientachat, en el tema que hemos abierto en el grupo Orientadores en Red de Facebook o en el perfil de OrienTapas en LinkedIn.




Enlaces relacionados (actualizaremos la entrada con los que sugiráis):


Un fragmento del Código Deontológico de la Orientación Educativa en España (2015) relacionado con este tema: 

c. Principios de formación y actualización 

- El profesional de la orientación tiene el derecho y el deber de formarse de manera permanente y continua e ir avanzando en su cualificación y especialización profesional. Debe poder actualizarse en nuevas tendencias educativas, desarrollo de buenas prácticas de la orientación, utilización de las tecnologías de la información y de todo aquello que de manera dinámica y activa hace que la orientación educativa contribuya a ser un elemento de calidad al sistema educativo.
- Conocimiento actualizado de las normativas y políticas educativas, de la educación en general y de la orientación educativa en particular, así como cumplimiento de las mismas.
- El profesional de la orientación para atender a las demandas que le presenta su práctica precisa de una permanente actualización científica.
- Valorar la reflexión y el debate deontológico como un índice de calidad y de responsabilidad de la intervención profesional del orientador u orientadora.

sábado, 3 de febrero de 2018

"Nuevas miradas en la Orientación Escolar, para la infancia y contra la segregación" (#WorkshopOrienta, Málaga, 24-2-2018)

Nuestra compañera del grupo de trabajo OrInclusiva, la orientadora María José G. Corell ha difundido este encuentro que organiza el pedagogo Nacho Calderón Almendros en la Universidad de Málaga el próximo sábado 24 de febrero, en el que familias y profesionales hablarán de orientación e inclusión.


"Un encuentro de trabajo que pretende la comunicación igualitaria de dos colectivos (profesionales de las escuelas y familias con hijos e hijas escolarizados), con el objeto de realizar una evaluación preliminar de la experiencia de la orientación en las escuelas del estado español, que tienen que ser inclusivas. Para ello se convoca a un día intensivo de asambleas, exposiciones y talleres a personas implicadas en la inclusión educativa, que finalizará con líneas estratégicas para seguir trabajando por la transformación necesaria de las escuelas."
Desde la Comunidad OrienTapas, os animamos a participar. Para quienes no puedan asistir presencialmente, el encuentro contempla la posibilidad de participar virtualmente.

Más información:

viernes, 2 de febrero de 2018

"El manicomio no es un espacio, es un criterio ... Y el aula, también", por Raúl R. López Reyes

Raúl R. López Reyes, psicólogo y administrador de la página "Orientación educativa sistémica", ha organizado un nuevo encuentro bajo el sugerente título Café Inclusivo en Huelva y ha publicado esta semana un texto sobre qué criterios tomamos para organizar los espacios, tiempos y actividades de nuestro aula. Unos criterios que pueden provocar la exclusión de una parte de nuestros alumnos y alumnas. Añadimos aquí la entrada para fomentar el debate, iniciado por Raúl en Facebook y disponible también en grupos como "Orientadores en red" de Facebook, en LinkedInen Twitter.



Fotografía de Alain Laboile, compartida por Raúl R. López

“El manicomio no es un espacio, es un criterio”, dice Giorgio Antonucci. Un aula no es un espacio neutro ya construido, es lo que construyamos con nuestro criterio. Según como organicemos nuestro aula y cómo la hagamos vivir, provocaremos (elegiremos nosotros/as), el destino seguro de éxito o fracaso de un determinado tipo del alumnado.

Antes de trabajar en educación trabajé en una Granja Escuela (perdón, porque eso ya era trabajar verdaderamente en educación). Allí el profesorado se sorprendía muy agradablemente, de la gran motivación, participación y cambio de actitud de determinado tipo de alumnado, precisamente de aquellos que no soportaban el aula ordinaria (cuando el calificativo la define bien con la mala acepción del término “ordinaria”).

En la Granja, eran los primeros en apuntarse a buscar leña, a encender el horno, a meter las manos en la masa de pan, a ordeñar las vacas, a montar en los caballos, participar en los teatrillos de por las noches y cantar… Había otros niños y otras niñas que nos preocupaban, se sentían inseguros para ir a recoger leña, les daba asco la masa, repelús ordeñar, miedo el fuego, terror montar a caballo y vergüenza ser el centro de atención en el escenario, o fusionándose en las canciones…

Según el espacio, los tiempos y las actividades que yo monte (yo o la edi(c)torial) en mi aula, estoy decidiendo (eligiendo), no sólo quién va a aprobar y quién va a suspender, sino también, de quién voy a hablar con preocupación a su familia y al o la orientadora del Centro. Y quién cabe en mi aula y quién inevitablemente necesita (¿es él, ella, o soy yo quién lo necesita?), ser segregado… No por él o ella, sino por las situaciones de aprendizaje que le proponga. No es él o ella, es mi criterio.

Ya es conocida por todos que la inteligencia no es una, sino múltiple; ya sabemos de la importancia de la alegría y de la emoción, de ho hacer perder la curiosidad, conocemos (unas y unos pocos) todo lo que nos repiten una y otra vez las universidades sobre sus investigaciones que van confirmando continuamente lo que concuerda con nuestro sentido común. Y sin embargo en demasiadas ocasiones, en demasiados sitios, los frenos a los cambios necesarios no son densmantelados ni cuestionados. No es que el profesorado no haga caso a lo que nos confirma la neuro-educación, sino que, ni siquiera se les ofrece ni tienen acceso a dicha información, salvo a veces a través de la formación continua, que en la mayoría de los casos no es lo suficiente ni valientemente disruptiva, y no provoca, junto con la inspección (¿una inspección disruptiva?), la transformación, el necesario cambio real de paradigma, quedándonos sólo en el cambio de las palabras como ocurre con “Educación Inclusiva” cuyo significado pasa a ser inmediatamente simbólico y universal, como necesario marketing de modernidad, pero sin el peso real para seguirse haciendo casi exáctamente lo mismo que se venía haciendo. He oído hablar de campamentos y locales para tales tipos de niñas y niños, aulas específicas y hasta de centros de educación especial… inclusivos (¡?).

En la formación para transformar los Centros Educativos en Comunidades de Aprendizaje, decimos que en España, en sanidad tenemos derecho a una sanidad gratuita, universal, actualizada a los últimos descubrimientos científicos, de la máxima calidad y en los mismos hospitales (al menos de momento según los políticos que elijamos); sin embargo en educación, sí tenemos derecho a la educación gratuita para todas y todos, pero no a una educación actualizada de la máxima calidad, ni en las mismas para todas y todos. Es aquella locura que supondría seguir operando los ojos con bisturí en vez de con láser, porque fue como me enseñaron a mí.

Es la incoherencia de la argumentación de que es mejor no andar cambiando las cosas, no vaya a ser que la sociedad cambie, que ya sabemos que la sociedad está muy mal como está. Claro que no es incoherente para un sector minoritario, al que nos animan a todos a pertenecer alguna vez, dándonos esperanzas para ello como si de una zanahoria se tratase, aunque sea a través de la lotería. No necesitas cambiar nada en lo social, sino tener éxito en lo personal, como si las probabilidades de ese éxito no tuvieran relación con el entorno social del que se parte.

Con nuestro criterio, con la arquitectura emocional, espacial, organizativa y de actividades que decidamos seguir en nuestras aulas, elegimos no sólo quién va a aprobar, sino quién va a ser el normal, que seguramente se parecerá bastante a como yo sea. Es algo realmente un poco loco… con un puntito de injusticia (según dicen los tribunales que obligan a la administración a no segregar), con un puntito de injusticia, decía, el sufrimiento que provoca siempre al mismo sector de la población.

Cuántas veces he querido y a veces conseguido, volver a sentir la alegría de trabajar en aquella Granja Escuela, asesorando para los cambios en los patios, fomentando escuelas públicas con talleres, huertos escolares para el seguimiento de cultivos y hasta con gallinas… Lo peor era la sensación, de que tenía que tener huev*...valor para eso, para ofrecer orientaciones tan poco habituales y tan sin reconocida importancia.

Recuerdo que mis inicios en psicología, eran aquellos años en los que leía, leíamos (eran tiempos donde la participación social no estaba desactivada) de ANTIPSIQUIATRÍA, aquella que llegaba de Italia; ahora pienso que hay que leer a Francesco Tonucci que también es italiano y de todos, y practicar, todo lo que sea necesario, la ANTIEDUCACIÓN



Actualmente, psicólogo y psicoterapeuta.
Ha trabajado como orientador educativo.
Administrador de la página: Orientación educativa sistémica

jueves, 1 de febrero de 2018

"Cómo educar a los hijos en valores", por Carlos Pajuelo

"Escuela de Padres", por Carlos Pajuelo

Compartimos en la OrientaTeca de OrienTapas una nueva recopilación con una docena de artículos del orientador educativo Carlos Pajuelo Morán publicados entre 2012 y 2017 en su "Escuela de Padres" en el diario Hoy. El eje temático de este documento es la educación en valores desde la familia. Puedes descargarla para lectura desde Slideshare.




"Construir un mundo mejor, esa es la tarea que los padres tenemos encomendada mientras educamos a nuestros hijos. Por eso educamos, porque un hijo educado es un hijo que logra que el espacio donde se desarrolle sea un lugar mejor. Un padre que educa mejora los lugares en los que educa. Una familia que educa construye un mundo mejor."

miércoles, 31 de enero de 2018

Algunas madres con las que se encuentra una orientadora ...

Hay muchas teorías sobre el apego emocional madre-hijo que presentan clasificaciones muy interesantes. Después de unos cuantos años trabajando algunos orientadores también hemos llegado a la conclusión de que existen distintas formas de ser mamás, y por tanto, niños/adultos fruto de éstas y de sus circunstancias. 




Si, como muchas veces hacen las madres, las orientadoras y orientadores nos pusiésemos a criticar en un grupo de WhatsApp después de un día de trabajo, nos saldría una clasificación centrada en algunas formas negativas de ejercer de madres (puesto que son las que realmente acuden a los centros y se implican más activamente); aunque bien se puede  adjudicar a la figura paterna. Por supuesto, hay muchas madres que no entran en ninguna de estas diez etiquetas. Aquí me pongo en términos fatalistas y con el tono políticamente incorrecto de WhatsApp, pero no me creo que nadie vea reflejada a ninguna madre conocida, incluso a las mismas madres en varias o en todas las metáforas. 

Veamos con cuántas estáis de acuerdo:

1.- La controladora aérea. Pondríamos ejemplos de esas mamás que dicen a sus hijos cómo tienen que hacer las cosas, dónde, cuándo y con quién tienen que ir, qué tienen que decir... Esas que anulan la capacidad de decisión de sus hijos y toman el control de todos y cada uno de sus movimientos. Son madres que no dejan madurar ni ser autónomos a los hijos. Los vuelven totalmente dependientes de su control. Y Dios les libre a esos hijos salirse de la pauta marcada. Porque para esas madres es la única posible y no consienten que sus propios hijos hagan, digan o vayan donde a ellos les de la real gana. "Si me quieres, me obecedes". Son madres que realizan un estricto control de la vida de sus hijos. Necesitan estar informadas de todos y cada uno de sus movimientos. Incluso cuando éstos ya son adultos, no conciben que no se les informe de cada una de sus decisiones. "Si me quieres, me informas y además me dejas participar". Hablo de esas madres que se meten en todos los asuntos de sus hijos, sin respetar edades ni decisiones. Son esas madres que se escudan en "yo lo hago por ti", "encima de que me preocupo", "no pensé que pasara nada"... Se agotan ellas y agotan a los demás. No hay flexibilidad ni tiempo para los intereses ni las necesidades de los demás.

2.- La chantajista nata. Cuando un niño nace abre una cuenta emocional con sus padres. Muchos padres y madres aprovechan esa cuenta para realizar chantajes a lo largo de la vida del niño: "tantos pañales como te cambié, tanto dinero que me costó tu carrera, tantos juguetes como te compré, tanto que yo te dejé hacer..." La controladora aérea suele ir de la mano de la chantajista nata. "Si me quieres, me obedeces y no me criticas". Son madres que manipulan a sus hijos con casi cada información que les transmiten. "Yo te cuento esto de esta manera, para que tú interpretes esto que yo quiero que sientas". Juegan a hacer sentir culpables a sus hijos. Manipulan las emociones de éstos a su antojo. No admiten críticas ni límites. Son esas madres que dicen "yo soy así y ya no voy a cambiar". Madres acreedoras para las que sus hijos, nunca van a dejar saldadas su cuentas.

3.- La gusano. Esas madres que van de víctimas por la vida. Las que hacen sentir a los hijos la vida tan, tan desdichada que tienen y lo poco que ellos hacen para mejorarla. Son madres que "venden muy bien la pena" utilizando como las anteriores el chantaje emocional. "Tú te vas de excursión/vacaciones/cine y yo me quedó aquí sin nada que hacer..." Esas madres a las que nos les importa que sus hijos dejen de hacer las cosas típicas de su edad o de tener una vida en pareja; porque lo único que quieren es que sus hijos no se separen de ellas. Son madres egocentradas que no toleran que otras personas puedan tener una relación cercana con sus hijos. Transforman en pena (incluso en enfermedad) los celos, el egoísmo, la ira... que les produce que sus hijos puedan querer a otras personas que no sean sólo ellas. No respetan tiempos ni espacios personales. Primero están sus necesidades, por encima de todas las demás, incluidas las de sus hijos.

4.- La chupiguay. Esas madres que son no son madres, son amigas de sus hijos. Las que asumen que el mejor rol para educar a un niño es siendo su igual. No existen normas. No hay límites. Son madres que quieren estar informadas de todas y cada de una de las experiencias de sus hijos; por íntimas que sean. Esas madres que no cuestionan, que aceptan todo pero que no educan. Esas peligrosas adolescentes con papel de madre. 

5.- La Rottenmeier. El polo opuesto de la chupiguay. Esa madre que no acepta, ni tolera nada que se salga de la pauta establecida en casa. Esa madre que, al igual que la controladora aérea, tiene un plan establecido para su hijo desde antes incluso de su nacimiento. Son madres que "pinchan" cuando se les cuestionan.  Hay unas expectativas que se deben cumplir. "Aquí se hace lo que yo diga", "Mientras vivas en esta casa", "Lo que hagan en casa de Fulanito..." No hay posibilidad para el margen de error.

6.- La actriz. Cuánto daño hace la sociedad. El mundo está lleno de actores y actrices. La imagen social hay que cuidarla y mucho. No vaya a ser que la gente se dé cuenta de cómo somos de puertas para dentro o de los problemas y las limitaciones que puede haber en nuestro hogar. La madre actriz se preocupa en exceso y en exclusiva, de que todos los de fuera vean lo idílica que es su familia. El cuidado por la estética, la apariencia y el cuerpo, es vital para estas madres. Todo tiene que estar perfecto: la casa, la ropa, el calzado, el peinado, los complementos,... Pero no solo físicamente, también hay que cuidar la imagen cultural: se apuntan a cursos, a talleres,... Son madres que acuden a todo lo habido y por haber e histriónicas como ellas solas. Las que cuidan mucho sus relaciones sociales: "El caer bien es muy importante". El hacer ver que se preocupan aparentemente por el bien de los demás y que cuidan las redes familiares. Son esas madres que regalan a los demás a manos abiertas, que les cocinan, les llaman por teléfono... Venden una imagen de cariño irreal. Porque en realidad lo único que pretenden es evitar que vean su realidad. Como no, el entrenamiento de estas madres para que sus hijos no exploten la burbuja, comienza desde la más tierna infancia. Hay un patrón que seguir y nada puede fallar. 

7.- La enciclopedia. Esas madres que saben de todo lo habido y por haber. Bien porque lo han leído, o escuchado. Son madres que tienen opinión para todo. Lo mismo saben de medicina que de repostería, de educación o de derecho. Madres que no admiten su falta de conocimiento o de información. Esas madres que en cierta medida, se confunden con las "actrices" en lo que a cuidar su imagen cultural se refiere y que nunca reconocerán sus carencias.

8.- La cuentista. Madres que cuentan la versión según San Lucas hoy y mañana le dan la vuelta. Esas madres que inculcan a sus hijos sus puntos de vista sobre la vida. Sin debate, sin argumentos, que adoctrinan en sus valores y creencias. Son madres que transmiten una información de la sociedad en general y de las personas más cercanas en particular; que dependerá de sus vivencias personales. Lo mismo que hoy cuentan lo bien que les cae Manganita, mañana dejan a los niños locos porque no la pueden soportar. Buscan crear opinión en sus hijos sobre las personas, basada única y exclusivamente en las suyas propias. Y ojo con cuestionar esas opiniones porque aquí también cabe eso de "si me críticas no me quieres". 

9.- La ni-ni. Esa madre que ni estudia, ni trabaja. Totalmente respetable, por supuesto. Se siente realizada cumpliendo con el papel de madre y ama de casa. Son madres que organizan su día con otras "ninis" y lo mismo desayunan juntas después de dejar a sus hijos en el cole, hacen la ruta del colesterol, o meriendan a la salida en la terraza de un bar. Aunque con una pega: la mayoría de las veces son madres que además pueden encajar en cualquiera de las otras metáforas. Incluso en más de una.

10.- La machista. Esa madre que viene de una casta donde las mujeres son más machistas que los hombres. Esas madres que educan a sus hijos en una situación superior a la de sus hermanas. Defienden y difunden ideas arcaicas, a pesar de que un pasado seguramente no tan lejano, las han perjudicado personalmente. Son esas madres a las que nos les importan que sus hijas tengan estudios ni vida profesional satisfactoria. Se conforman con que tengan una vida familiar, al menos como la que han tenido ellas. Madres que quieren nueras que perpetúen valores tradicionales, por muy retrógrados que éstos sean. Madres que están muy lejos de aceptar la diversidad en las familias, en las identidades sexuales o los cambios de género. 

Todas las madres son imperfectas. No se duda aquí de su falta de afecto por los hijos. Ni mucho menos. Pero los hijos son el resultado de lo que les transmitimos desde casa. Y lo mismo que uno puede aceptar el estilo con el que le han criado y además lo puede reproducir; otros llegarán a la edad adulta (o incluso antes) y podrán ver mucho más allá.

Muchos y muchas me diréis que he caído en tópicos, pero seguro que os he hecho pensar un rato. ¿O no? Y tú, ¿qué metáforas añadirías? 








Orientadora educativa. 

Dirige la sección #LibrosParaOrientar en OrienTapas

martes, 30 de enero de 2018

atneirO: hacia un modelo de orientación académico-profesional del revés

Desde el grupo de trabajo OrienTIC, iniciado en octubre de 2017, hemos reflexionado en las últimas semanas sobre lo que podríamos llamar un modelo de orientación académico-profesional del revés, en paralelo al término conocido como "flipped classroom". Hemos denominado a este proyecto colaborativo "atneirO" (la palabra Orienta leída al revés). Te animamos a leer esta aproximación y a añadir ideas en comentarios.




1: ¿Cómo podemos definir la “orientación educativa del revés”?, 🚸
por Alberto del Mazo, orientador


El punto de partida de este planteamiento es la definición de clase del revés: “El aula invertida (flipped classroom) es un modelo pedagógica que plantea la necesidad de transferir parte del proceso de enseñanza y aprendizaje fuera del aula con el fin de utilizar el tiempo de clase para el desarrollo de procesos cognitivos de mayor complejidad que favorezcan el aprendizaje significativo.”


El orientador Claudio Castilla hablaba sobre “flippear la orientación académica y profesional” en su blog en 2014: https://orientaguia.wordpress.com/2014/05/07/flippeando-la-orientacion/

"Si potenciamos este tipo de usos más activo por parte de alumnos y padres, la orientación no acabará en el tiempo y espacio de la tutoría, traspasará las paredes del aula. El alumno puede buscar la información que necesita, avanzar en conocimientos, profundizar en intereses, conocer y explorar nuevos campos,… Estoy convencido de que, sin perder ni sacrificar la relación directa con los alumnos y padres, “flippear” la orientación posibilita actuaciones más motivadoras, continuas, amplias, flexibles, personalizadas, activas y participativas." (Claudio Castilla, 7-5-2014)

La "orientación académico-profesional del revés” (flipped guidance) sería un modelo que plantea la necesidad de transferir parte del proceso de orientación vocacional fuera del Departamento de Orientación con el fin de utilizar el tiempo de consulta para el desarrollo de procesos de toma de decisiones de mayor complejidad que favorezcan la madurez vocacional y la elección de un proyecto de vida.

En “orientación del revés” podemos utilizar recursos en papel, medios digitales y audiovisuales: listas de lectura, vídeos, apps… Todo ello sin olvidar que lo importante es que orientadoras y orientadores sigamos manteniendo un papel de guías en todo el proceso: no se trata de que sea “internet quien oriente al alumno”, sino usar todos los medios digitales y audiovisuales como complemento y apoyo en el proceso de toma de decisiones.

2. Algunas ideas sobre "orientación profesional del revés", 💭

por Juan Carlos de Soroa, orientador



Los fundamentos teóricos del aprendizaje invertido se centran básicamente en dedicar el tiempo de clase a actividades en las que el alumnado sea el protagonista del aprendizaje (realizar ejercicios, trabajar de forma colaborativa, etc.) y no a la realización de explicaciones teóricas que pueden realizarse en casa a través de diferentes medios tecnológicos, permitiendo así la adaptación a los diferentes ritmos de aprendizaje del alumnado.

Aunque está muy extendida la idea de que el aprendizaje invertido usa el vídeo como recurso fundamental es necesario indicar que en esta metodología no se utilizan solamente recursos audiovisuales, aunque éstos pueden tienen un importante impacto en el aprendizaje. Dependiendo del contenido que se va a tratar, se ha de elegir el tipo de recursos a utilizar de forma que se optimice el proceso de “instrucción” además de atender a los diferentes estilos de aprendizaje de los estudiantes.

Aplicando estos fundamentos a la Orientación Académica y Profesional la instrucción o presentación de contenidos suele consistir en la manera tradicional en las charlas del orientador y/o del tutor, previas a la realización de una serie de tareas y actividades para conocerse a sí mismo, conocer el mercado de trabajo, tomar decisiones responsables y elaborar un plan personal.

Si invertimos estas “charlas” se me ocurren dos tipos de recursos que se pueden elaborar:


🅐 Vídeos-charlas orientativas, sobre ideas clave de la orientación académica y profesional y sus procesos. Ejemplo: principales competencias profesionales demandadas por el mercado de trabajo.
🅑 Vídeo tutoriales de aplicaciones o herramientas digitales que expliquen cómo usarlas correctamente y sacar el mejor partido de las mismas. Ejemplo: cómo usar MyWypass. (Como es metodológicamente preceptivo me estoy refiriendo a micro-videos de no más de 5 minutos de duración, mejor varios vídeos cortos que un vídeo largo).

Respecto al aprendizaje activo por parte de los estudiantes habría que diferenciar entre el aprendizaje en clase en el ámbito de la tutoría y el e-learning.
En el primer caso en el aula se pueden plantear actividades relacionadas con los vídeos mediante recursos diseñados específicamente: documentos, instrumentos o realización cooperativa de algunas actividades de orientación académica y profesional. En el caso del aprendizaje on line los estudiantes pueden trabajar con determinadas app, herramientas web o páginas web previamente seleccionadas para tal fin. En este caso sería bueno la disposición de algún foro para comentar dudas, compartir experiencias, etc.


3: ¿De qué recursos digitales disponemos para la orientación académico-profesional del revés? 
  🔭Algunos ejemplos. 🙋
Podemos clasificar los medios digitales para orientar propuestos en algunas categorías básicas:





Entrada elaborada por el Grupo de Trabajo OrienTIC
entre diciembre de 2017 y enero de 2018, formado por (en orden alfabético):